¿Quiénes somos?
De un cuarto de costura a una marca de lujo canino
Mi nombre es Marina y podría decirse que la moda siempre ha sido parte de mi historia.
Crecí viendo a mi abuela coser en su pequeño cuarto de costura, entre telas, patrones y puntadas perfectas. Ella era modista y, sin darme cuenta, me enseñó que la calidad se nota al tacto, que un buen diseño no pasa de moda y que la elegancia está en los detalles.
Años después, me mudé a Madrid con la idea de estudiar y trabajé en varias tiendas de moda. Allí entendí algo que mi abuela siempre decía: la gente puede comprar muchas cosas, pero lo que realmente valoran es lo que está bien hecho, lo que dura, lo que tiene alma.
Y en medio de todo esto, estaba Pipo, mi perro.
Lo adoptamos hace 12 años, cuando vagaba por la calle buscando un hogar. Desde entonces, ha sido mi compañero de vida. Pero cuando buscaba ropa o accesorios para él, me daba cuenta de que había dos opciones: o lo práctico y sin alma, o lo ostentoso y sin gusto.
Fue entonces cuando nació Golden Cooper.
Una marca para quienes creen que el estilo no es una cuestión de capricho, sino de principios. Para los que saben que sus perros no son solo mascotas, sino parte de su familia. Para quienes buscan calidad, diseño y exclusividad en cada detalle.
Diseñamos y confeccionamos en España, con materiales de Italia, porque no hacemos concesiones. Porque si algo va a llevar tu perro, que sea lo mejor.
Y porque, aunque Pipo nunca ha hablado, sé que si pudiera elegir, elegiría Golden Cooper.